Un grupo de fanáticos de los trenes antigüos, que viven acá en Bariloche, motorizó una zorra que corre sobre la "trochita". La trochita es la denominación que se da a una trocha de ferrocarril de la mitad de tamaño que la normal. Muy pocos trenes en el mundo la usan (en realidad no se si alguno más que acá). Del Maitén (Chubut), donde está el taller principal, hay un tren que hace el recorrido turístico que permite contemplar los bellísimos paisajes patagónicos.
Teo, uno de los integrantes de ese grupo, me invitó a la excursión del 19 Enero 2006. Fuimos 8 los de la partida: Teo (Conductor Habilitado de Locomotoras), Hugo (Jefe de Máquinas), Lito (Chef Patagónico Intervial), yo (Instrumentista), Alain (Operador Principal de Cafetera Express minúscula), Juan Carlos y Lolo (Pasajeros), Aldo (Cobertura Periodística).
El motor de la zorra es el de un Citroen 2CV, de impecable funcionamiento, con su caja original y una transmisión diseñada por Hugo que le permitiría alcanzar los 60 Km/h si las vías estuvieran de acuerdo. En la práctica se circula a 30 Km/h.
Para hacer el recorrido de El Maitén a Leleque, hay que solicitar autorización y coordinar con el resto de tráfico ferroviario que hay por las mismas vías. Hay quien lo comparó con el tráfico aereo que tiene el aeropuerto de Chicago. No podía estar más equivocado... como mucho sólo circula un tren por día. El Tren Histórico a Vapor, paseo muy recomendable.
De Bariloche a El Maitén fuimos en auto. Son unos 110 Kms en la ruta a El Bolsón. Ahí está el desvío a El Maiten. Ripio en buen estado. Muy lindo paisaje. En El Maitén, miramos los históricos talleres mientras los responsables chequeaban el equipamiento. Al lado de los talleres, hay viejas locomotoras en distintos grados de desarme, contribuyendo con sus partes al funcionamiento del Tren Histórico a Vapor.
El tiempo estaba cosí-cosá. Bien abrigaditos, arrancamos. El paisaje en todo el recorrido es hermoso. Hacia el Sur de El Maitén se recorre un terreno básicamente plano, viendo al Este y al Oeste montañas, muchas de ellas nevadas con nieve fresca. No hay demasiados bichos. Se ven pájaros (incluyendo algun que otro cóndor), liebres y ovejas. Es falso que a uno lo corran dinosaurios. La lluvia reciente hizo que los colores de la Naturaleza resaltaran.
Luego de 1h40m llegamos a Leleque. Algunos fueron a mirar el Museo (excelente!) mientras nuestro Chef preparaba un espacio para la cocción intervial. Los terrenos donde están tendidas las vías y unos metros a cada costado corresponden al Ferrocarril. Y pueden ser usados para las necesidades alimentarias de personal y pasajeros ferroviarios, teniendo extremado cuidado para evitar la propagación del fuego.
Hasta la Expedición mejor organizada puede tener algun contratiempo. En este caso fue el olvido del pan! Eso imposibilitaba que el Chef sirviera Choripan. Un equipo bien coordinado es capaz de resolver las más difíciles situaciones. Parte de los expedicionarios salió en busca de galletitas. Afortunadamente las encontró. Y se pudieron hacer Chorititas para reemplazar a los Choripanes.
La carne, la cocción: espectacular! Además hubo tomates asados y papas a las brasas. Siguiendo las recomendación de la Organización Mundial de la Salud, se ingirió un buen vino para compensar el colesteral malo, aumentar el bueno, reducir los triglicéridos, etc., etc. Por las dudas, ingerimos varias veces las dosis mínimas. Obviamente el Conductor se abstuvo.
Parrafo aparte la preparación del café. Claramente los bandos se dividieron en dos: los gourmets que bebieron un express hecho con el equipo de supervivencia de gourmets en el desierto marroquí (aportado por Alain) y los que tomaron jugo de saquito mojado en agua caliente.
El retorno llevó unos 20 minutos menos (viento de cola) y había una ligera llovizna. Muy lindo viaje, muy buena camaradería, el morfi ni que hablar.
Un lujo! Gracias!
Jose